jueves, 4 de abril de 2013

Confesiones de una loca

No estás aquí para ser una persona perfecta, estás aquí para ser una persona real.

No has venido a este mundo para ser quién los demás quieren que seas, si no para ser quien tú quieras ser.

Se fiel a ti mismo. No creas que por ser como los demás eres mejor. Es mucho más importante ser especial. Ser diferente. Eso de distinguirá de los demás.

Si no encuentrás razones para seguir mírate. El mundo te necesita. El mundo necesita una sonrisa como la tuya.
Todos cometemos errores. Incluso ese de ahí que te mira con indiferencia y se cree perfecto. TODOS.

En el fondo sabes que lo conseguirás. Que eso es posible, y que si es imposible al menos debes intentarlo. Al fin y al cabo, como dice maldita Nerea, los imposibles también existen.

Ya veo que sonríes, y esa es mi función, recordártelo. Estás mucho mejor con una sonrisa que con lágrimas en los ojos.

Ya basta de que te pregunten: ¿Estás bien? Y respondas con una falsa sonrisa. A partir de ahora sabes que siempre estarás bien, o que lo intentarás, porque aunque piedras el bus, te caigas, te rompas la espalda, tu perro se muera, y tu novi@ te deje, habrá algún lado bueno, la cara oculta de la moneda que debes empezar a ver. ¿Pierdes el bus? Podrás relajarte viendo el paisaje mientras esperas al siguiente. ¿Te caes y te rompes la espalda? Unas bonitas semanas sin ir al colegio o al trabajo. ¿Tu perro se muere? Él estará en un lugar mejor, y al fin y al cabo, ¿Todos morimos, no? ¿Tu novi@ te deja? Pues mira lo que se pierde, una persona tan genial como tú que tendrá millones de personas a sus pies mañana mismo para quedar.
Quizás estés tocad@, pero nunca hundid@.
Espero que estés mejor, porque me ha costado mucho escribir está entrada para ti. Sí, para ti, y solo para ti, porque eres más importante de lo que crees y necesitamos tu sonrisa.